Miedos y Fobias

Se entiende por fobia a un temor persistente en relación a un hecho (animal, cosa, espacio) o persona que objetivamente no puede provocar el temor. Existe un estímulo concreto que desencadena la fobia, ya sea como objeto o como situación, el individuo reconoce su fobia como racional sin lógica alguna, pero es incapaz de evitarla. En el trastorno fóbico aparece una crisis o reacción de angustia como síntoma ansioso que desborda las posibilidades de auto control del sujeto. Para protegerse de ello, el sujeto fóbico desarrolla conductas para evitar las “sensaciones”, que consisten en huir o no exponerse al estímulo, lo que lleva a un cambio de las rutinas o conductas de vida y comienza entonces la fobia a volverse patológica o enfermiza.

Pueden existir tantos tipos de fobias como estímulos reciba el ser humano, pero principalmente se agrupan en tres categorías:

  • Agarofobias, éstas tienen como estímulo desencadenante el espacio físico, por ejemplo la claustrofobia.
  • Fobias sociales, éstas son aquellas en las que el estímulo original está en las relaciones sociales con los demás.
  • Fobias específicas: Estas tienen un estímulo concreto y determinado como desencadenante, como por ejemplo, la aracnofobia (miedo a las arañas).

En regla general las fobias o el paciente fóbico responden fácilmente y de manera exitosa a la terapia de modificación de estas conductas a través de la hipnosis.

En los manuales de diagnósticos mentales, las fobias están catalogadas como trastornos de la ansiedad y como origen tienen un miedo muy arraigado, generalmente adquirido en la infancia. Un ejemplo de fobia específica sería entender que a una criatura a la cual a los 5 años le muerde un perro, con los años y tras un trastorno de ansiedad desarrolle la cinofobia.

Algunas de las fobias más conocidas son las siguientes: acerofobia (miedo a los ácidos), acluofobia (oscuridad), acrofobia (alturas), agrafobia (miedo al abuso sexual), androfobia (miedo a enfermarse), catagelofobia (miedo al ridículo), coimetrofobia (miedo a los cementerios) cinofobia (miedo a las olas o los movimientos ondulantes), ciprinofobia (miedo a las enfermedades venéreas), ecofobia (miedo a la propia casa) y galofobia (el miedo al matrimonio), entre miles de definiciones de fobias, ya que como mencioné anteriormente, existen tantas fobias como estímulos.

El tratamiento de una fobia con hipnosis se focaliza en desensibilizar al paciente de la fobia, al mismo tiempo que se reducen los niveles de ansiedad, de esta manera, liberando el miedo que emocionalmente ha paralizado el comportamiento de la persona. Esto hace que la persona pueda ir tomando sus rutinas normales, y vayan desapareciendo las “sensaciones” fantasmas que una fobia suele generar.

El tiempo de tratamiento depende de la antigüedad de la fobia es decir, cuanto tiempo lleva el paciente viviendo con esa limitante y se tiene en cuenta también el grado de sugestionabilidad del paciente.

La hipnosis como terapia breve es una herramienta muy eficaz ante el tratamiento de las fobias, ya que además de lo antes mencionado, en hipnosis no es necesario enfrentarse al elemento estímulo de la fobia como en otro tipo de terapias. La desensibilización se realiza a grados profundos de la mente.