Regresiones

La regresión es una técnica muy útil para conseguir la mejoría o eliminación de trastornos psicológicos, pero hay que tener en cuenta que siempre debe hacerse por un terapeuta experimentado, ya que una persona sin experiencia puede ocasionar un empeoramiento de los síntomas con un mayor condicionamiento de las respuestas emocionales alteradas, por no saber controlar las reacciones fisiológicas que pueden originarse y por no conocer la psicopatología. Por el contrario bajo la supervisión de un experto no conlleva riesgos.

En la regresión, debemos tener en cuenta que se consideran habitualmente dos modalidades:

1.- Regresión que implica un aumento de recuerdo. La persona recuerda el hecho en concreto al que la hemos conducido con un con gran lujo de detalles.

2.- Regresión que implica además la recuperación de algunas características conductuales e incluso fisiológicas de la persona.. Aquí Realmente está reviviendo el hecho, con conductas y sensaciones propias del momento y de la edad que tenía en esa situación.

 
Algunos autores han distinguido entre regresión y revivificación. Otros autores han hablado de regresiones tipo I y tipo II. En muchas ocasiones la distinción es probablemente innecesaria y podemos hablar de regresión en general.

En unos casos, las regresiones tendrán un componente de revivificación, de volver a vivir, más fuerte, y en otros, la persona simplemente recordará sin implicarse tanto en los hechos. Pero a efectos prácticos estamos hablando siempre de regresión. A nivel terapéutico, se puede trabajar en los dos casos para liberar a la persona de su sintomatología.

Ejemplos de regresiones las tenemos todos lo días en nuestra vida. Todos los días tenemos regresiones parciales, desde luego no tan completa como se produce en la hipnosis, pero está claro que nuestros comportamientos tienen un factor regresivo importante dependiendo de ciertos estímulos. Todos vemos como puede reaccionar una persona en un momento dado ante una figura de autoridad. A lo mejor vemos a una persona que un guardia de tráfico le pone una multa y la persona reacciona de un modo agresivo o todo lo contrario, como un niño que le acaban de pillar en una travesura. O como reaccionamos la mayoría de las personas quizá cuando hablamos con nuestra madre. Podemos encontrar muchos factores, desde luego ligeramente , factores que son regresivos, factores que hacen que la personas modifiquen una serie de características de personalidad y se sientan de un modo distinto al habitual.

Cuando esto lo amplificamos en un proceso hipnótico estructurado, estas características aparecen con mucha fuerza y con mucha precisión con respecto al momento que estamos buscando. Ahora bien, cuando hablamos de regresión tenemos que tener e cuenta un hecho fundamental. La regresión no es exacta en la mayoría de los casos. Por una parte se produce un aumento del recuerdo, pero por otra parte se produce una mayor tendencia a la fabulación de esos recuerdos.

Entonces cuando se hace una regresión y se encuentra un dato que aparece muy marcado y que es muy importante, se debería intentar en la medida de lo posible constatar si ese recuerdo tiene algo de cierto. Hablando con los familiares pidiéndoles más detalles a la persona, consultando otras fuentes, etc. Pero no se debe automáticamente pensar que aunque lo diga llorando o con una reacción emocional fuerte, eso que nos cuenta sea verdad. Puede que lo sea, pero puede que no. De ahí, han salido muchas fabulaciones que luego han trascendido a nivel público. La imagen popular de la hipnosis es que en la regresión siempre lo que se recuerda es la verdad. Hemos visto en la consulta personas en regresiones que decían haber sido abducidos por platillos volantes o que decían haber vivido en otra vida, hechos que luego no pueden ser constatados científicamente.

En muchos de esos casos lo que no encontramos es simplemente una fabulación, del mismo modo que encontramos un sueño a veces. En general la persona cuando quiere hacer una regresión no te está mintiendo deliberadamente o conscientemente, pero si puede que esté falseando un poco los datos sin saberlo.

En la mayor parte de las patologías psicológicas que encontramos en consulta, el paciente presenta una serie de sugestiones negativas que debemos cambiar de signo. Estas sugestiones son ideas, o creencias como se diría desde un punto de vista racional emotivo o cognitivo, que han sido introducidos en la persona en determinados momentos de su vida y que ejercen una influencia negativa en su funcionamiento psicológico. En la regresión y en otros abordajes con y sin hipnosis empleamos sugestiones y técnicas dirigidas a eliminar el efecto de dichas sugestiones negativas.

Al buscar deliberadamente un momento del pasado de la persona, lo que buscamos, habitualmente, es el inicio de sus síntomas, de sus preocupaciones, para no sólo conocer la causa, sino reestructurar la situación, las reacciones de la persona y las secuelas psicológicas que el hecho inicial haya causado, descondicionando cualquier condicionamiento adquirido y desbaratando cualquier sugestión posthipnótica que se hubiera producido, en ésos  o en posteriores momentos.

En la regresión hipnótica, en ocasiones, cuando se llega al momento que se supone el origen del síntoma que presenta la persona, hay veces que no se encuentra una memoria verbal. La persona sabe que se siente mal, pero no puede decirte nada más. Entonces se debe volver a explorar en esa misma sesión o en otra , hasta que surge un contenido inconsciente que nos proporciona la información necesaria para poder reestructurar el problema. Este tema es muy incómodo para el conductismo radical, porque admitir que determinados aprendizajes se producen fuera de nuestra conciencia supone una dificultad. Pero en general, se admite que hay cogniciones que están fuera de la mente consciente.

Generalmente, si al encontrar en un momento del pasado la causa del problema del paciente, pensamos que el abordaje ha terminado, podemos caer en un grave error y empeorar la situación. Esto se debe a que en muchas ocasiones, ese hecho permanecía bajo una amnesia protectora o defensiva que protegía del recuerdo de ese hecho o de determinadas personas o detalles involucrados en él. Si dejamos sola a la persona ante ello, podemos crear problemas aún mayores, y como dijimos al principio, aumentar todos los síntomas cognitivos, fisiológicos y motores desajustados.

Insistimos en el hecho de que la hipnosis y la regresión por supuesto, deben ser realizados por terapeutas expertos, que sepan reestructurar la situación inicial, controlar las reacciones de la persona, eliminar cualquier culpa asociada, descondicionar cualquier condicionamiento y eliminar las sugestiones posthipnóticas que pudieran haberse adquirido.